El texto de un enlace hace una pequeña promesa sobre su destino. Muchas personas recorren los enlaces antes de decidir qué abrir, así que las palabras deben identificar la siguiente página sin obligar a adivinar. Haz clic aquí suele aportar menos que una descripción breve, especialmente cuando hay varios enlaces cercanos.
Escribe primero la oración y después selecciona las palabras que describen naturalmente el recurso. Un párrafo sobre organizar artículos puede enlazar guía para planificar categorías. No necesitas convertir todo el párrafo en enlace ni repetir un título larguísimo cuando una frase corta y precisa encaja mejor.
Distingue los destinos diferentes. Tres enlaces llamados Leer más pueden resultar ambiguos fuera de sus tarjetas. A la inversa, etiquetas distintas que llevan a la misma página pueden hacer esperar recursos separados. El contexto a veces permite repetir frases, pero no dependas solo de la apariencia cuando puedes redactar con más claridad.
Coloca enlaces donde la siguiente página responda una pregunta relacionada. Enlazar cada mención de un tema interrumpe la lectura sin mejorar necesariamente la navegación. Un acceso situado donde surge la necesidad de ampliar suele servir más que una colección densa de recomendaciones sin relación al final.
Leer el diagrama como texto
- Explicación actual: El lector llega a una duda que necesita más desarrollo.
- Enlace descriptivo: Una frase como guía para planificar categorías identifica el recurso.
- Destino correspondiente: La página publicada ofrece la explicación prometida.
Comprueba la relación entre los textos además de que funcione la dirección.
Abrir otra pestaña también requiere intención. La navegación interna normal no suele necesitarlo. Las ventanas inesperadas pueden confundir, especialmente en teléfono o con herramientas de asistencia. Si un proceso se beneficia de conservar la página actual, deja claros el destino y el comportamiento en vez de aplicar la misma opción a todos los enlaces.
Después de editar, prueba la dirección pública y revisa si el destino todavía corresponde a la descripción. Un artículo renombrado o cambiado puede dejar textos de enlace engañosos aunque la dirección funcione. Si una página desaparece, sustituye el enlace por una alternativa pertinente o retira la promesa. Enlazar bien depende de relaciones editoriales, no solamente de evitar errores de dirección.
