El título del sitio cumple una función incluso cuando el encabezado muestra sobre todo un logotipo. El tema y otras herramientas pueden utilizarlo en pestañas, fuentes de publicaciones o bloques de identidad. Elige un nombre que permita reconocer el proyecto sin tener que ver una imagen al lado. Una frase publicitaria muy larga suele dificultar esa tarea.
La descripción corta explica el sitio en los lugares donde el tema decide mostrarla. No tiene que ser un eslogan obligatorio. Dejar una frase predeterminada que no corresponde al proyecto aporta menos que eliminarla conscientemente. Describe el tema o el servicio y evita afirmaciones como ser el mejor si no existe una razón comprobable para decirlo.
Por ejemplo, un negocio llamado Taller Norte podría aclarar que repara muebles de madera. Repetir el nombre en la descripción añade poco. Incluir todos los servicios, ciudades y promociones vuelve difícil leer una zona de identidad pequeña. Esos detalles tienen espacio en las páginas correspondientes y no necesitan aparecer dentro del nombre.
Los ajustes generales guardan el título y la descripción. Un tema de bloques también puede ofrecer controles de identidad dentro del Editor del sitio. El bloque Título del sitio muestra el nombre guardado; un texto escrito manualmente en el encabezado es otro contenido. Cambiar el ajuste no reemplaza necesariamente ese texto ni las letras integradas en una imagen.

Después de editar, revisa la portada, un artículo y una pantalla de teléfono. Observa también la pestaña del navegador, teniendo en cuenta que un tema o una herramienta SEO puede controlar su formato. Si sigue apareciendo una frase antigua, identifica qué componente la genera. El encabezado visible y el título de la pestaña pueden tener orígenes distintos.
Guarda la escritura oficial del nombre en las notas del proyecto para que futuros editores no introduzcan variaciones accidentales. Una versión abreviada puede servir en la navegación, siempre que sea intencional. Se busca una identidad reconocible, no repetir exactamente la misma frase en cualquier espacio. Un nombre claro deja que las páginas expliquen lo demás.